Por poco

Enojado, pensó dejarla. Luego recordó que la quería.

20 comentarios:

Torcuato dijo...

Es que las calenturas nos enajenan.
Un beso.

Belén Lorenzo dijo...

jajaja, sí, la perspectiva puede cambiar en cuestión de segundos...
Besos.

Anita Dinamita dijo...

Uyyy, casi! (parece un tiro a puerta errado)

Su dijo...

Menos mal que se lo pensó...

Besos

Artistalight dijo...

Éso me ha pasado muchas veces :) Excelente nanorelato, y por mi parte una macrofelicitación!

Daniel J. Hernández dijo...

Solo fue un berrinche...
Un beso Belén.

Javier Domingo dijo...

simple y a la vez hermoso te sigo :)

Propílogo dijo...

No se resuelve, pero se puede arreglar.
Saludos
Gabriel

Rosio ----CrMg---- dijo...

Ja de pronto a mi me pasa!
Saludos.

Kum* dijo...

Tanto en tan poco... eres la bom.

A ver, voy a intentarlo yo:

Por Zoë pensó no volver. Luego recordó como escribía.

Pd: ¿ves? yo no pue.

Macrobesos.

Lola Sanabria dijo...

Hay que contarse los botones antes de actuar, ya se sabe. Buen micro-micro.

Besos de jueves.

Belén Lorenzo dijo...

Anita: jajaja, sí, es un poco eso :o)

Su: sí, o no, nunca se sabe! Pero bueno, vamos a darles un voto de confianza.

Artistalight: macrogracias, entonces! :o) Yo creo que todos nos hemos podido ver en una situación similar muchas veces...

Daniel: sí, eso debió ser ser, aunque hay veces que reacciones así esconden algo más profundo. ¿Qué caso es éste? No podemos saberlo, así que pensemos que es algo pasajero.

Javier Domingo: muchas gracias, y bienvenido!

Propílogo: sí, es como poner un parche, pero al menos sirve para continuar. A veces lo importante no es cómo se avanza, sino porqué. Creo que no te he dado la bienvenida, no? Por si acaso: me alegra verte por aquí!

Rosio: uf, creo que todos podemos vernos reflejados en algún momento...

Kum*:jajaja, me encantó! Eres increíble... Macrogracias!

Lola: muchas gracias! Conocía lo de contar hasta diez, pero no lo de los botones! Me gusta más, es muy gráfica.

Un abrazo para cada uno, y muchísimas gracias por venir!

Anónimo dijo...

Un guitarrista sin blog:
"Cuando nació, curiosidad tenía poco peso y unos enormes ojos. Con el paso de los años, todos olvidaron su nombre y la llamaron invención. Hoy he visto sus blancas sienes y se apellida sabiduría". Enhorabuena por tus escritos, Belén.

Belén Lorenzo dijo...

Bueno, lo de ser guitarrista no tiene remedio, pero lo del blog es replanteable... :o) Muchas gracias por el texto, por la enhorabuena, pero sobre todo por venir hasta aquí. Un abrazo.

Ausencia Silenciosa dijo...

Me encantó, me encantó! Es que... ¡eso pasa! Es increíble como lograste encerrar una realidad tan grande en tan pocas palabras!

Belén Lorenzo dijo...

Muchas gracias! Sí, sí que pasa...
Un abrazo.

Juan Camilo dijo...

Nunca imaginó que partir fuera estar más cerca de ella.

Belén Lorenzo dijo...

Bienvenido, Juan. Sí, a veces la distancia nos acerca. Un saludo.

Miguel Angel dijo...

La miró en silencio mientras ella dormía y pensó otra vez cómo dejarla.
El despertador sonó a las 7, como todos los dias. Y él se dispuso a vivir, como todos los dias.

Belén Lorenzo dijo...

Y así se sucedieron los días, los meses y los años... O no. Siempre se puede elegir.
Gracias por pasar por aquí, Miguel!