Feliz cumpleaños




El obsequio no era la tarta, ni los globos. Ni siquiera, su cuerpo envuelto en un provocativo conjunto negro. El regalo era todo su ser sin reservas, su esencia sin envoltorio en el que esconderse. Y como un niño maleducado, lo rompió nada más recibirlo.

Microrrelato escrito para la sección ¿Qué ves? de La esfera cultural.

Abuela

Los embarazos moldearon un cuerpo perfecto para abrigar nietos.

Fragilidad

Roto por dentro, su cuerpo intacto protegía los pedazos.

Pulsión


Las descendientes de Aracne olvidaron la lección. Conocedoras de los entresijos del arte de los telares, se afanan ahora por competir en el ámbito de la danza. Sin descanso, tratan de imitar y superar la belleza de los gestos de las bailarinas, ajenas éstas a esa lucha sin sentido. Mientras ensayan las figuras, sus rivales intentan hacer lo mismo en vano. Así pasan las horas, oscilando como péndulos envidiosos.

Microrrelato escrito para el concurso Minificciones.com.ar

Rediseña2

Proyectaron un futuro juntos y edificaron dos sin darse cuenta.

Confidencias


"Era un clon de la Bella durmiente", comentaba siempre su madre entre risas, "de pequeña no hacía sino dormir". Entonces ella intentaba disimuilar su enfado, porque le sentaba mal que contara esas pequeñas intimidades cada vez que le presentaba a alguien. Ahora, mientras la contempla sumida en un sueño del que no regresará, daría lo que fuera por volver a escucharla de nuevo.

Microrrelato escrito para participar en el concurso Imaginarte Minificciones en Cadena. La frase de inicio debía ser "Era un clon de la Bella durmiente".



San Valentín

Todos los años envolvía satisfecho el mismo regalo de siempre. Sin duda, ésa era la mayor ventaja de cambiar a menudo de pareja.

Microrrelato escrito para el concurso Cuenta 140: 140 caracteres sobre el tema "San Valentín".

Dobles

Cada vez que llega a un lugar nuevo, le parece reconocer en los rostros de los extraños los rasgos de alguna persona conocida. De repente,  cree haber visto a un vecino en el metro, a una amiga mirando un escaparate o a un familiar lejano dando un paseo, pero siempre hay un detalle que le hace darse cuenta de su error. Y es que basta una mínima diferencia para romper el hechizo. Sin embargo, durante unos segundos aquella persona totalmente desconocida se convierte en alguien cercano, capaz de hacerle sentir más cómodo en un sitio nuevo. Cada vez que le pasa, no puede evitar sonreír pensando que a todo el mundo le ocurrirá algo parecido, y le divierte imaginar cuántos dobles de él mismo estarán aligerando la soledad de alguien en ese preciso instante, en lugares en los que tal vez nunca ha estado.