Pulsión


Las descendientes de Aracne olvidaron la lección. Conocedoras de los entresijos del arte de los telares, se afanan ahora por competir en el ámbito de la danza. Sin descanso, tratan de imitar y superar la belleza de los gestos de las bailarinas, ajenas éstas a esa lucha sin sentido. Mientras ensayan las figuras, sus rivales intentan hacer lo mismo en vano. Así pasan las horas, oscilando como péndulos envidiosos.

Microrrelato escrito para el concurso Minificciones.com.ar

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y pese que aún añora a su cuarta pata, ella se encuentra feliz y aliviada. Se siente como si fuera la única superviviente a aquella enorme tela de araña.

Sandro Centurión dijo...

Hermoso micro. Saludos

Belén Lorenzo dijo...

Gracias a ambos por pasar por aquí.
Un abrazo.