En el principio

Gracias a la hipnosis llegó a conocer algunos detalles de sus vidas anteriores. Con mucha paciencia atravesó los siglos de manera inversa a su curso habitual, hasta lograr recordar la incomodidad de aquella maldita hoja de parra y explicar su total aversión a cualquier tipo de manzana.

2 comentarios:

Bubo dijo...

Entre medias descubrimos que la parra da vino y la manzana sidra. Algo bueno tendrán.

Belén Lorenzo Francisco dijo...

jajaa, cierto...