Prólogo

   Comenzó aprendiendo a dibujar frutas y bodegones. Cuando ya dominaba los claroscuros y los secretos de la perspectiva se inició en los rostros y paisajes, hasta crear con ellos un mundo único. Pero un día descubrió que alguien le había estropeado una manzana. Entonces arrugó todo lo hecho y optó por modelar con arcilla.


2 comentarios:

Hola, me llamo Julio David dijo...

Por lo menos solo cambió de rubro, no acabó del todo su gusto por el arte.

Belén Lorenzo dijo...

jajaja, no, es verdad... Buscó la manera de continuar.