Todos los nombres

Nunca la llamó Laura, aunque la nombraba constantemente.

Amor y Tesoro eran los sustantivos que más utilizaba, si bien podían ir precedidos del adjetivo posesivo mi.

Cariño era otro de sus nombres favoritos, y por eso lo intensificaba reduciendo su extensión: Cari, tráeme esto, Cari, tráeme lo otro. En ocasiones especiales, llegando a un minimalismo compartido por ambos, Laura se convertía en K. 

Cuando se sentía un rey, la llamaba Princesa, y cuando se sabía débil, recurría a Vida.

Ella nunca echó de menos escuchar su nombre hasta el día que la llamó Claudia.


12 comentarios:

montse dijo...

Pues debería estarle agradecida por ese Claudia. Debería ser el detonante que hiciera explotar esa relación.

almanaque dijo...

Me gusta mucho ese juego con los nombres. El final es un broche perfecto.

Cybrghost dijo...

Ups quien sería Claudia.

Puck dijo...

Muy bueno. Los genéricos pueden evitar confusiones. Saludillos

Anita Dinamita dijo...

Ja ja ja, me recordó a un tipo de conocí que tenía dos novias, con una usaba nombres de animales (gatita, pajarito, ...) y con la otra de flores (rosa, alhelí, clavel)... así nunca se equivocaba. Pero se confundió su hermano ;)
Muy bueno, el final estupendo, me da la sensación de que es de esos relatos escritos a partir del final.
Abrazos

Relatadamente tuya dijo...

Bueno, esto da que pensar... no hay que creer que Claudia sea una rival, supongo que lo cotidiano habla por si solo. Besitos BELEN.

Belén Lorenzo dijo...

Montse: a veces los detalles son más importantes que las cosas en sí. Una palabra o una frase desafortunadas pueden cambiar el rumbo de una vida.

Almanaque: bienvenido, y muchas gracias!

Cybrghost: jajaja, a saber...!

Puck: sí, pero qué triste... :oS Me llama la atención como utilizamos los mismos nombres para diferentes personas y grados de relación sin que eso nos preocupe o nos haga desconfiar :o)

Ana: jajaja, está bien, en plan "temático"... Creo que no soportaría que alguien me llamara "pajarito" :o)

Relatadamente tuya: claro, hay una opción perfectamente válida, y es que sea un lapsus sin importancia. Eso depende de muchas cosas: quién es Claudia, cómo está la relación en ese momento, qué han vivido juntos...

Gracias por venir, y un abrazo para cada uno.

Silvia dijo...

He llegado a este blog por casualidad quizá, o porque el nombre recoge la esencia de lo que para mí son los microrrelatos. Creo que te seguiré a partir de hoy como compañera de letras, si me dejas. Un saludo.

Belén Lorenzo dijo...

Hola Silvia, gracias por llegar hasta aquí! Puedes venir siempre que quieras.
Un abrazo.

montse dijo...

Montse: a veces los detalles son más importantes que las cosas en sí. Una palabra o una frase desafortunadas pueden cambiar el rumbo de una vida.


Completamente de acuerdo. También tomar literalmente al pie de la letra lo que te dice el otro.

Beatriz dijo...

Jo, qué corte ¡¡¡
sabía yo que tanto cariño verbal ....

Belén Lorenzo dijo...

Montse: claro, las palabras no terminan de significar algo sin un contexto.

Beatriz: jajaja, es como todo, en dosis altas puede ser perjudicial.

Gracias a ambas por venir!