Opciones

Nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre, y eso le hacía sentirse libre. Le gustaba viajar sola para comprobar la sensación de no estar atada a nada ni a nadie, de ser dueña de su vida. Por eso no miró hacia atrás cuando escuchó su nombre en plena Gran Vía, porque no podía ser ella y tampoco quería serlo. Y precisamente por eso, perdió la oportunidad de experimentar todo el mundo de posibilidades que aquella persona podía ofrecerle.

Microrrelato escrito para el concurso Relatos en Cadena. La frase de inicio debía ser "nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre".

12 comentarios:

Luisa Hurtado González dijo...

Yo no encontré nada para escribir con esa frase, pero veo que tú lo has logrado sin problemas.
Un gustazo y un saludo fuertote.
(Moraleja. cuando creas oir tu nombre, vuelve la cabeza siempre)

Maite dijo...

Me quedo con la acertada moraleja de Luisa. Buen intento Belén, este concurso se resiste ;)

Puck dijo...

A veces pensamos que nunca nos pasa nada interesante e igual es que no sabemos ver las oportunidades que tenemos alrededor. Me ha gustado mucho
Saludillos.

Torcuato dijo...

Le has sacado buena punta a la frasecita de marras. Yo no conseguí hacer nada.

Este micro me ha gustado pero no me ha impactado como otros tuyos.

Besos, Belén

marialuisa dijo...

Mira que la frase era dificilllll,
me ha gustado mucho, lástima la oportunidad perdida, yo seguro que no hubiera mirado tampoco :P

bsts

David Figueroa dijo...

Un micro lleno de posibilidades. Me gustó, Belén.
Besos.

Baizabal dijo...

Creo que podría mejorarse la frase final para darle más fuerza y originalidad.

Un fuerte abrazo

calabacita exiliada dijo...

Se lo perdió, pero quien sabe lo que ese universo supondría, a lo mejor se salvó, no vale la pena preguntarselo, no fué, quizás la proxima. Saludos.

Anado dijo...

Lo peor del micro-relato es la frase que te dieron para empezar. Extraordinario Belén.

Un abrazo.

Belén Lorenzo dijo...

Luisa, Maite y María Luisa: en mi caso, lo tengo difícil. Con lo despistada que soy, seguro que no oiré que me llaman :o) Muchas gracias por los ánimos!

Puck: sí, a veces hay que estar más atento, receptivo... Muchas gracias.

Torcuato: gracias, se hace lo que se puede... :o)

David: gracias. Por caminos a elegir, que no quede... :o)


Baizabal: ok, pensaré en ello. A mí me "patinaba" algo en el oído, no me sonaba del todo bien, pero el concurso apremia... Gracias por comentármelo.

Calabacita exiliada: sí, te doy toda la razón. En realidad es mejor no pensarlo, para no volvernos locos. Además, pienso que toda elección tiene su parte buena y su lado malo. Hay de todo en todas las cosas. Cuando lo escribí pensaba más bien en el hecho de dar la espalda, de pensar que ser independiente es lo mejor, cuando las personas te aportan tanto.

Anado: jajaja, muchas gracias, y bienvenido.

Muchísimas gracias a todos por venir!

Anónimo dijo...

Es algo que siempre he encontrado fascinante, la sensación de anonimato especialmente en las grandes ciudades, y si es el extranjero aún más, me hace sentir libre el hecho de tener que hacer un esfuerzo para entender y para que te entiendan... me encantó tu relato Cadbury

Belén Lorenzo dijo...

La verdad es que a veces se agradece, sobre todo cuando se vive en un sitio pequeño. Muchas gracias, "M. H." :o)