Vacío

Antes de llenarla por completo, las lágrimas encontraron dos desagües perfectos en sus enormes ojos. Dos cataratas se precipitaron desde ellos hacia la barbilla, donde confluyeron formando un único cauce que fue recogido en su regazo. La tela de su vestido se demostró entonces claramente insuficiente para contener aquel arroyo incesante que terminó empapándola por completo. En pocos segundos, el suelo de la habitación se había convertido en un charco de agua salada donde sus miedos trataban en vano de seguir vivos. Ella, incrédula y vacía, los vio extinguirse en silencio.

8 comentarios:

Sandro Centurión dijo...

fantásticamente bello. Saludos

Cybrghost dijo...

Bello. Me recordó a la canción de Maná "te lloré todo un río, ahora llórame un mar".

Octavius Bot dijo...

Una gran imagen bien tratada

un abrazo

Octavius Bot

Su dijo...

Precioso Belén, me ha encantado.

Besos

Luisa Hurtado González dijo...

Parece que los miedos acabaron por extinguirse.... me alegro. A veces no hay nada que llorar y zanjar el tema.
Un beso

Belén Lorenzo dijo...

Sandro: muchísimas gracias.

Cybrghost: gracias por la referencia, las letras de Maná son una maravilla.

Octavius: muchas gracias.

Su: eres un sol :o)

Luisa: no hay nada mejor que las lágrimas, sean de alegría o de tristeza. En los dos casos tienen algo en común: nos sirven de vía de escape ante emociones intensas.

Muchísimas gracias a todos por venir, y un abrazo para cada uno!

Alury dijo...

Un arroyo de emociones desbordantes!!! Me ha encantado :)

Felicidades!

Belén Lorenzo dijo...

Qué bueno, Alury, muchas gracias!
Un beso.