Desfase

   Sin saber cómo, perdió un minuto en la ducha. En lugar de 07:10, en su reloj se leía 07:11, y esa evidencia le hizo vivir el día como si no fuera suyo. Todas las personas que encontró en la calle no se hubieran cruzado con ella si hubiera salido a la hora prevista. Las conversaciones, las miradas, los momentos... Nada de eso le hubiera pertenecido. Recorrió el día como si fuera otra persona, y en ese deambular expectante descubrió que esa vida era mucho más interesante que la suya.


2 comentarios:

Hola, me llamo Julio David dijo...

Uf, en tal caso yo tendría que perder una hora de vida para volver en algo interesante las cosas jaja

Otro buen texto ;-)

Belén Lorenzo dijo...

:o) Muchas gracias...