La evolución de las especies

  No siempre fuimos así. Antes, cuando necesitábamos mirarnos a los ojos y ver la vida de frente, nos bastaba un pequeño cuello que girase a derecha e izquierda, arriba y abajo. Que ahora lo tengamos curvo y fijo es la consecuencia lógica de nuestra evolución. Si no, ¿cómo podríamos soportar tantas horas de convivencia a través de una pequeña pantalla de móvil?


2 comentarios:

RECOMENZAR dijo...

maravilloso tu blog
me encanta como escribes

Belén Lorenzo dijo...

Muchas gracias, Recomenzar! Un abrazo.